EPEV-Poerrante

- Yo, señor, no soy corrupto, mis bienes provienen de juegos de envite y azar callejeros y donaciones de buena voluntad– sentenció Ramón tratando de justificar su la inmensa cuenta bancaria descubierta.
- ¿no es corrupto? ¿le parece a ustedes que no hay triquiñuelas? ¿acaso no hay premeditación y alevosía en los hechos? ¿no hay engaños? – se preguntaba ante la audiencia el fiscal. Obviando la situación postrada, producto de la paraplejia del acusado por mala praxis en una operación, la cual contrariaba las decisiones del jurado que sentía cierta lastima por él. La demostración del delito, caía como guadaña sobre el cuello de Ramón que trataba de conseguir prerrogativas y condescendencias haciéndose víctima de celos y envidias de sus contendientes políticos, siendo él, victimario de preconcebida acción.
El jurado fue toda la calle, desinformado con la manipulación de la información mediática, los medios estaban a favor de Ramón, la justicia no.
Sellaron la sentencia y un libro nació.

EPEV-Poerrante

De la impresión primera, la conmoción ante la suposición de mirar las infantiles osamentas calcinadas. Las paredes chamuscadas del foso y en el fondo, enjutos huesitos negruzcos, resquebrajados por el abrazante calor en que pudieron ser sometidos. No había faroles cercanos, no una linterna siquiera, sólo los ojos extasiados ante el hallazgo fortuito que estremecía su cuerpo. Nunca imaginó Jatier tropezarse con hecho curioso y menos de la desagradable noticia que hiriera sus más profundas convicciones. Tampoco podría saber que en su alocada reacción y corrida, vendría una segunda cuestión que mayor dolor le proporcionaría.
El lúdico comportar de Ernesto, más que gracia era burda ironía. Todos sabían que quería el puesto de un Jatier de joven vida.

EPEV-Poerrante

Es  un carrusel que nos conduce por vericuetos y que van dejando nudos en las encrucijadas; nudos gordianos que no logramos deshacer. Juventud insolente de los días idos que  en la senectud de los seres llegados, tenemos remordimientos amparados entre regocijos, agazapo y otros apenados que demandan de la providencia, un DéjàVu hacia las encrucijadas de nudos amarrados. Yo me inscribo aunque remanso en costas cristales…

- ¿Entiendes?

6tory | inglés | español | condiciones